Hace un par de años, publiqué en el blog un post sobre protección para escaleras (pincha aquí para acceder).
En esa entrada hablé sobre diversas soluciones para cerrar un tramo de escaleras con acero, cuerdas, vidrio,..
Como ya comenté en su momento, la solución que más me gustaba era la de madera: cubrir con listones un espacio abierto.
Con la llegada del "peque" a casa empezamos a ver peligro por todos lados.
Por ello, hace medio año, cerramos un tramo de escalera, en la entrada de casa,
con nueve listones, de suelo a techo, del mismo color que la madera de las puertas
(pincha aquí para acceder a ese post).
Ahora que ya gatea y va a donde quiere,
ha comenzado a ponerse de rodillas, querer ponerse de pie el sólo,..
y las escaleras empezaban a llamar mucho su atención.
Tras dos caídas, con su consecuente chichón en la cabeza,
decidimos que una barandilla iba a evitarnos alguna que otra caída más.